31 octubre 2014

Nombres de niños que suenan a perro

Hay muchas razones para rechazar un nombre para un niño: que suene a perro, que tenga demasiadas letras, que sea demasiado pijo... Pero ¿cuáles serán los motivos de Victoria y David Beckham para hacer lo que han hecho?… ¿Cómo íbamos a imaginar que La Pija y Becks, tras elegir para sus hijos anteriores Brooklyn, Romeo y Cruz, podían ahora quedarse con Harper? Sí, Harper.

Puestos a imaginar motivos, se podría pensar que ha sido Harper Lee, la autora de la inolvidable Matar a un ruiseñor, la directa inspiradora. Bien. Pero, no conviene olvidar, que Harper, en la lengua de Shakespeare, vale tanto para una niña como para un chaval. En ese caso, tal vez, la pareja habría pensado en, por ejemplo, Harper Collins, el nombre de la editorial que allá en los años 20 publicó las obras de Mark Twain, Emily, Charlotte y Anne Brontë, Thackeray, Charles Dickens, John F. Kennedy o la propia autobiografía de Beckham.

Si todo lo anterior fuera cierto, además del buen gusto por la lectura de la pareja, convendría destacar un rasgo: la unisexualidad, como las peluquerías finas. No es descabellado pensar que la pareja más fashion-victim del universo haya dedicado todos sus esfuerzos a conseguir un perfecto equilibrio. Necesitaban un nombre ni muy femenino ni excesivamente masculino. A ser posible, sin connotaciones de clase, de tal modo que puedan moverse con libertad por la sociedad como extranjeros. Ni tradicional ni vanguardista, para que pueda alimentarlo con su propia personalidad y no al revés.

De algún modo, todo el mundo quiere que su nombre sea una tabla rasa. Lo cual puede ser susceptible de ser algo tan bueno como malo: algunos dirían que no hay nada más plano que Peter y Jane o, en esa misma línea, los nombres cortos y sencillos del confiado ser inglés: Ben, Sam, Emma, Will, Sarah. Lo que no es fácil es tener un nombre con resonancias pop. No puedes llamarte Kylie y moverte libremente por el mundo sin que la gente suponga ciertas cosas sobre ti, sobre tus padres y sobre tus intereses. Y ahora, tampoco vas a poder llamarte Harper. Ha dejado de ser neutral y ambiguo para convertirse en algo tan incómodo como unas bragas de esparto (por poner un ejemplo fácil e incómodo).

De poco importa que antes de la ocurrencia de Beckham y Victoria, Harper fuera un nombre en Inglaterra limpio. O que, para la gente medianamente leída, el nombre estuviera cargado de resonancias necesariamente gratas. Gratas por inolvidables. Cómo olvidar a Atticus Finch, el abogado al que Gregory Peck diera vida en pantalla en Matar a un ruiseñor. Definitivamente, a partir de ahora, ya nadie sentirá la más mínima necesidad de acordarse de Harper Lee al llamar a su hijo. Cargaremos con el castigo de recordar a otra Harper; esta Harper.

¿Y qué decir del segundo nombre de Harper Beckham? ¿Qué decir de Seven? Dicen que lo escogieron porque el crío pesó siete libras y 10 onzas (3 kilos), llegó a las 7:55 y nació en el séptimo mes. Además, obvio es recordarlo, ése es el número con el que padre saltaba al campo en sus tiempos de futbolista en el Manchester United y en la selección inglesa (no en el Real Madrid). Todo demasiado Beckham; todo demasiado posh (pijo).

24 octubre 2014

David y Victoria Beckham retozando

Todo el mundo recuerda su noche de bodas, pero muy pocos pueden revivirla sin recurrir a la fantasía. ¿Se imagina una tórrida escena de cama en el álbum nupcial o en un marco sobre la chimenea? Pues no se sorprenda tanto porque es el último grito (o el primero, según se mire) en el fastuoso negocio de las bodas. "Cada vez más parejas deciden inmortalizar ese momento especial y compartirlo con sus familiares y amigos", asegura un wedding manager de Barcelona. 

"No existe un perfil tipo de cliente. Hay de todo, desde ancianos que no concibieron la idea en su primer matrimonio, hasta desinhibidos tortolitos en busca de nuevas experiencias o de recuerdos imborrables", continúa. Por eso, los fotógrafos de BBC (léase Bodas, Bautizos y Comuniones) ya ofrecen todo tipo de servicios postboda a cuantos contrayentes se acercan por sus estudios. Las tradicionales instantáneas en las que la novia es arrojada a una fuente con el vestido y el novio se arranca el chaqué a jirones en una catarsis colectiva al más puro estilo de Las Vegas han quedado totalmente superadas.

A la fotógrafa italoamericana Michelle Jonné se le ocurrió la idea de su colección The Morning After (La mañana después) mientras hojeaba una revista en la que aparecían David y Victoria Beckham retozando para una publicidad de Armani. "¿Es que hay que ser Kate Moss o Jon Kortajarena para que a uno le fotografíen como es debido?", se queja. "Yo creo que no. Todo el mundo merece ser retratado como las celebrities de los magazines de moda, es decir, con profesionalidad y buen gusto", añade justificando su idea. Ni rastro de sexo explícito ni de exaltación etílica en sus instantáneas. "Sólo dos personas que se quieren en la intimidad de su casa o en la habitación de un lujoso hotel. Quede claro que se trata de fotos artísticas que no tienen absolutamente nada que ver con el porno", puntualiza.

Su primera serie, protagonizada por Inna & Dann, una pareja muy fogosa de Nueva Jersey, donde ella vive, transcurrió con total normalidad: "Algunos nervios al principio, muchas risas después y el televisor encendido con las Olimpiadas de fondo para relajar el ambiente", recuerda. El precio de la sesión (dependiendo de si dura entre una y tres horas) oscila entre los 500 y los 1.200 euros. "No sé si es caro o barato, pero le aseguro que tengo lista de espera…", se sincera la fotógrafa.

Sus paisanos Melissa Squires y Robert Evans, que también ofrecen el servicio, se mueven en las mismas tarifas. "Es pronto para saber si estamos ante una nueva tendencia o si obedece a un fenómeno pasajero, pero es algo que cada vez se demanda más en Estados Unidos", concede en cualquier caso Evans. Él se inició en la especialidad de una manera natural, quizá porque en California, donde tiene instalado su estudio, la gente es más abierta de mente. "Empiezas haciendo la típica boudoir y un día te ves con una pareja achuchándose delante de ti… ¿Voyeurismo? ¡Por supuesto! ¡El fotógrafo es voyeur por definición!", afirma.

Para el irlandés Edward Olive, ganador del Worldwide Photography Gala Awards 2011 en la categoría de bodas, el truco consiste en "insinuar más que en enseñar". Por eso, cuando fotografía noches de bodas, suele utilizar iluminación selectiva, desenfoques, mucho grano y película en blanco y negro: "Prefiero disparar en 35 milímetros más que en digital. No se trata tanto de captar el momento como de provocarlo, ¿me explico? No busco captar el orgasmo, sino la belleza del momento", señala. Olive acostumbra a trabajar con clientes de alto standing ("sobre todo me llama gente de la jet set de Marbella", confiesa sin soltar nombres) en condiciones de máxima confidencialidad: "Como comprenderá, no puedo dejar mi material en manos del encargado de revelado de la tienda de fotografía de la esquina. Sería demasiado peligroso", explica.

Sabedor de que más vale prevenir que lamentar, cada una de las instantáneas de sus noches de bodas se procesan en el laboratorio personal que tiene montado en su casa. "Soy un artesano, un fotógrafo de la vieja escuela", se justifica. ¿Quieren un precio? "No me gusta hablar de dinero, pero le diré que cobro menos que Mario Testino [100.000 euros/día]". Y antes de dar por zanjada nuestra conversación telefónica recomienda unas cuantas novelas rosas ("best seller en Suiza y Francia", asevera) que llevan en portada algunos de sus stylized shoots.

En España cada vez es más corriente contratar este tipo de servicios. Hace tiempo que el estudio Arte-Photo ofrece paquetes pre y post boda. Nada de posados ante monumentos emblemáticos con el atardecer de fondo ni Rolls Royce alejándose con el cordel de latas. Ahora lo que se lleva son casas abandonadas o vías de tren en mitad de la nada donde los prometidos pueden exprimir su fotogenia, o sacar todo el partido a sus atuendos combinando, por ejemplo, vestido de novia con unas zapatillas rosas o chaqué con un gorro de cowboy. Y en los últimos meses, y a pesar de los estragos de la crisis, también ha aumentado la demanda de sesiones privadas de alcoba. "La mayoría de las veces quieren dar un toque desenfadado a una boda que, por lo demás, suele ser bastante tradicional", cuenta José Antonio Alejo, dueño de la empresa.

La primera regla es que los recién casados se sientan cómodos: "Por muy exhibicionista que seas, nadie está acostumbrado a que lo apunten con seis cámaras ni a moverse entre focos y pantallas…", explica. La segunda regla es que no hay reglas: "He llegado a desnudarme yo mismo para que los novios se sintieran más relajados. Son gajes del oficio a los que uno se termina acostumbrando", reconoce Alejo. Aunque antes de desenfundar la cámara siempre resuelve la letra pequeña de los derechos de imagen, las parejas no suelen pasar de los besos y las caricias. Un álbum de entre 20 y 30 fotos le lleva no más de tres horas de trabajo, y cuesta alrededor de 400 euros, dependiendo de la localización: "Me interesa lo sexy, picante y glamuroso. Enseñar sin mostrar. Porque, como decía Churchill, las estadísticas y los biquinis siempre ocultan lo esencial", concluye.

El fotógrafo Mario Orellana tiene su estudio en el madrileño barrio de Chueca, coto vedado a los complejos, el pudor y el miedo a los objetivos: "Es bastante habitual que en las bodas gays los cónyuges se regalen books muy íntimos, pero cada vez más parejas heterosexuales se animan a inmortalizar su primer encuentro de casados", afirma. ¿El placer de sentirse observado? "Hay de todo, pero en general les preocupa más que las fotos tengan calidad profesional que de dar rienda a su pasión. Eso viene después", responde. En su página web Orellana no tiene colgada ninguna serie post-boda. "Son fotos tan personales que en el momento en que las entrego es como si no me pertenecieran".

17 octubre 2014

Las Spice Girls un calculadísimo producto comercial

Esta es la historia de una chica humilde llamada Viva, que vive en un barco anclado en los canales de Londres y que sueña con arrasar en los escenarios. Viva tiene un aire a lo Victoria Beckham, pero cualquier parecido con la realidad es totalmente arbitrario.

El caso es que un día la llaman para participar en la versión local de Operación Triunfo, y allí conoce a Holly, a Minty, a Suzi y a Karen, y de esa unión nace Wannabe, el himno del Girl Power en los felices 90. Y juntas llegan al número uno en cien países, y venden 75 millones de discos, y se convierten en el espejo de todas las adolescentes del mundo.

La historia de las Spice Girls es en realidad mucho más prosaica que lo que nos cuentan en Viva Forever, el musical que anoche empezó su andadura en el Teatro Picadilly del West End. El cuento de hadas lo ha escrito Jennifer Saunders y la productora es la mismísima Judy Craymer, artífice del éxito de Mamma Mia!, acariciando ya la posibilidad de llevar la historia al cine.

Cinco actrices veinteañeras (encabezadas por Hannah John Kamen) dan vida a las chicas picantes en su mejor momento, aunque sobre la marcha la veremos crecer hasta convertirse en mujeres maduras y en madres.

Las Spice Girls fueron en realidad un calculadísimo producto comercial, como ellas mismas admiten. La idea partió de Bob y Chris Herbert, empeñados en concebir un grupo femenino para rivalizar con las bandas de niñatos adolescentes como Take That, East 17 o N'Sync, que tomaron al asalto el planeta del pop en la década de los 90.

«Se buscan: chicas entre 18 y 23 años capaces de cantar y bailar, espabiladas, extrovertidas y ambiciosas...» Ése fue el anuncio que pusieron en los periódicos en 1994. Respondieron 400 y al final quedaron cinco: Victoria, Geri, Emma, Melanie B y Melanie C. El resto pertenece más a la mitología que a la Historia...

«Es cierto que nos pusieron juntas y que éramos muy diferentes», reconoce Geri en declaraciones al Daily Mail. «Pero una vez nos unimos, intentamos ser muy reales. Íbamos juntas a comprar nuestros vestidos en los mercadillos de Camden. Escribíamos nuestras canciones, ideábamos la coreografía. Hoy en día casi ninguna banda hace eso».

«Y aunque es verdad que el Girl Power existe desde Cleopatra, también lo es que supimos ponerlo al día», añade la pelirroja Ginger Spice. «No tuvimos una especial presión para intentar ser más sexys o encajar en un molde de belleza. Fuimos esencialmente nosotras».

«No éramos perfectas, y esa fue también la clave de nuestro éxito», añade Emma Bunton, Baby Spice, 36 años, la más joven entonces y ahora (digamos que el resto ronda la cuarentena y así no entramos en detalles). «Éramos unas jóvenes cambiantes en un mundo cambiante, justo cuando las revistas para adolescentes y los concursos de talentos estaban empezando a despegar. Aspirábamos a ser brillantes y a triunfar por méritos propios. No queríamos simplemente ser famosas por el mero hecho de serlo».

Melanie C, la Sporty Spice, mira también hacia atrás con nostalgia: «Nada ha vuelto a ser como en aquellos tiempos. Tuvimos la suerte de vivir en la última edad de oro de la industria musical, antes de la era digital que lo ha cambiado todo, para bien o para mal. Ahora también hay rihannas y adeles, pero son muy pocas, y cada vez más espaciadas en el tiempo. Entonces, cuando se creía de verdad en un artista o en una banda, había dinero para lanzarla y apoyarla. Ahora estamos en la era del hazlo tú mismo y es más difícil dar el salto a la fama».

Ginger, Baby y Sporty siguen siendo tan amigas y han mantenido viva la llama de las Spice Girls durante la larga década que llevan separadas. A ellas se debe la reunión del grupo en 2007 y la resurrección espectacular -conduciendo los taxis de Londres como si fueran Ben-Hur y Masala en sus cuádrigas- durante la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos. Tuvieron que sudar lo suyo para convencer tanto a Victoria Beckham (Posh Spice, seria hasta la sepultura) como a Melanie B (Scary Spice, peleada con los paparazzi) de que había llegado el momento de rejuvenecer en los escenarios.

Victoria Beckham, por cierto, ha vuelto a Londres estos días con todo el equipo Beckham y a tiempo para el estreno oficial de Viva Forever, que será el 11 de diciembre, después de las primeras 20 funciones de rodaje. La crítica no se ha pronunciado aún, pero las Spice han hecho piña en torno a Judy Craymer y aseguran que será «un musical festivo y con aire de celebración» al más puro estilo Mamma Mia! y con sus grandes éxitos (y algunos temas menos conocidos) como hilo conductor.

Emma, Geri y Victoria han reconocido que su sueño (frustrado) de jovencitas era precisamente triunfar en el West End. Las tres llegaron a participar en incontables audiciones y nunca pensaron verse precisamente al otro lado de la fama, convertidas en personajes teatrales. A Victoria, eso sí, le siguen apasionando los musicales, hasta el punto de haber visto 18 veces seguidas Mamma Mia!. Así fue como trabó precisamente amistad con la productora Judy Craymer.

«Ella misma me confesó que su sueño de joven era haber interpretado al Gato Blanco en Cats. De no haber triunfado con las Spice Girls, estoy segura de que habría terminado en el West End». Lo cierto es que Victoria, volcada en el triple papel de diseñadora, esposa de futbolista y madre de cuatro hijos, es en el fondo quien más conscientemente se ha apartado de los escenarios. Mel C ha sido María Magdalena en Jesucristo Superstar, pero ninguna de las cinco ha sentido la tentación de hacer de sí misma en Viva Forever.

Hannah John Kamen lleva, pues, la voz cantante en la piel de Viva, una especie de Cenicienta urbana que despierta a la vida el día en que consigue una audición en un concurso televisivo de talentos. En las escaleras de la fama conocerá a Suzi (Lucy Montgomery), Minty (Katty Preston), Holly (Dominique Provost-Chalkley ) y Karen (Tamara Wall). Juntas acabarán cantando Say you'll be there, Who do you think you are, Spice Up Your Life y tantos viejos éxitos del quinteto más triunfal en la historia del pop femenino.

La guionista Jennifer Saunders, que interpretó un papel secundario en la película Spice World y presume de llevarse igual de bien que las cinco, se lanzó de cabeza al proyecto en cuanto supo que Craymer estaba rumiando la idea. Saunders admite que el libreto es una interpretación «muy libre» de la verdadera historia de las Spice Girls, aunque todas ellas le han ido bombeando ideas durante la larga gestación de más de tres años.

«De la misma manera que hicimos con Abba, hemos querido crear una celebración de la banda, de su música y de su época», señala Craymer, a quien no le preocupa lo más mínimo la recepción de la crítica -Mamma Mia! fue fustigado en su estreno y ha superado ya los 42 millones de espectadores en todo el mundo-. «Para mí es muy importante ser fieles al espíritu, al humor y al estilo del grupo. Creo realmente que las Spice Girls nos hicieron un gran favor a las mujeres. ¡Somos más poderosas gracias a ellas!».

10 octubre 2014

Para los hijos de la Beckham lo más importante es consumir

Romeo debe posar. Lo que Karl Lagerfeld profetizó a principios de año acaba de hacerlo realidad Burberry al fichar al segundo hijo de David y Victoria Beckham como estrella de su próxima campaña publicitaria.

Fotografiado en Londres por Mario Testino, el jovencísimo Romeo James debuta como modelo a sus escasos 10 años (cumplidos el pasado 1 de septiembre) junto a los veteranos Edie Campbell y Charlie France (22 y 21 años, respectivamente, y asiduos de la casa desde hace ya varias temporadas), meros convidados de piedra en una imagen que el crío se lleva de calle merced a una pasmosa naturalidad. «Se hizo con la cámara y robó todos los planos. Fue una sesión muy divertida y creo que las fotos hablan por sí mismas», concede al respecto Christopher Bailey, director artístico de la centenaria firma británica y responsable de la nueva y millonaria juventud que vive desde hace una década (casi cinco millones de euros de beneficios el primer trimestre del último ejercicio fiscal).

«Es guapo, encantador y educado. Conozco a los hijos de las celebrities y pueden creerme cuando digo que es mejor dejarlos en casa. Pero este chico es la perfección», proclamó Lagerfeld tras conocer al muchacho durante la sesión en la que fotografió a su estilosa mamá en julio. Lo cierto es que Romeo es la viva imagen de Victoria (los mismos ojos, idéntica nariz; Brooklyn, el mayor con 13 años, es el que ha salido a papá David), lujosos gustos indumentarios y sentido del estilo incluidos.

'Glamour' en los genes

Citado a sus 8 años en el puesto 26 de los 50 hombres mejor vestidos de 2011 por la versión británica de la revista GQ, Romeo Beckham parece haberse quedado con la parte del león de los genes fashionistas de sus progenitores. «Brooklyn es de camisetas de fútbol y vaqueros, pero a Romeo le va la moda: vaqueros pitillo, camisetas vintage y sombreros graciosos. Una vez, por Navidad, hasta pidió un par de polainas para los zapatos», informaba su padre hace unos meses en una entrevista. «Le gusta salir por ahí con traje y bombín... Estoy convencida de que va a seguir mis pasos en esto», añadiría al poco su madre.

Los que tienen memoria para las infamias de la moda aún recuerdan cómo en 2010 se anunció que el chiquillo había firmado su primer contrato para diseñar una línea de gafas de sol, presuntamente bautizada RB. De momento, las siglas no se han materializado como logo ostentoso en patilla alguna, aunque los presagios sobre la comercialización de la imagen del crío no han parado de manifestarse desde entonces. Su apoteósica aparición la semana pasada sobre la alfombra roja del Picadilly Theatre en el estreno de Viva Forever!, el musical basado en las Spice Girls, luciendo una impecable trench negra Burberry sobre los hombros fue el último aviso.

Siguiendo con las premoniciones, el acuerdo paterno para que Romeo -que sufre episodios epilépticos y no debe sobreexponerse a los flashes, según reveló Victoria en 2006- protagonice la nueva publicidad de la firma también se ha querido ver como una prueba de la intención de la familia de volver a su país de origen, después de que David decidiera abandonar el L.A. Galaxy en noviembre.

Por su parte, Romeo y su debut como modelo alcanzarán el papel cuché a partir de febrero, augurando una primavera plagada de pre-adolescentes vestidos con gabardinas de señor mayor.

03 octubre 2014

Cristiano Ronaldo y su tormentoso pasado

Nada más pisar el césped de Old Trafford, Cristiano Ronaldo bajó la cabeza, quizás para evitar con la vista las saudades que emanaban de la grada. El speaker tuvo el detalle de dejar al portugués en el último lugar del listado de nombres de los jugadores del Real Madrid en los prolegómenos del partido. «Welcome back, Cristiano Ronaldo!», exclamó en un torrente de voz. Y los hinchas del United respondieron en pie con una ovación ensordecedora. El jugador no pudo evitar una muesca de emoción y se llevó la mano al pecho en señal de agradecimiento.

Los gestos de pleitesía duraron apenas segundos. El mismo tiempo que necesitó Ronaldo para tocar su primer balón pegado a la banda. Los aplausos abrieron hueco a una pitada sonora, como mandan los cánones del fútbol. La escena recordó al recibimiento que tuvo en su regreso a casa otro ilustre 7, David Beckham, cuando salió como sustituto en marzo de 2010 vistiendo los colores del Milan. Su presencia estelar se vio empañada por una noche humillante para los rossoneros que acabó con un 4-0 a favor del United.

Para su consuelo, los aficionados del United no volvieron a dirigirle pitadas, tan apáticos como su escasa intervención en el juego en la primera parte. Apenas un murmullo de recochineo cuando el jugador luso mandó fuera un tiro de falta en los primeros compases del encuentro. Al margen de esas dos acciones, Ronaldo apenas vio el balón durante media hora en un planteamiento muy táctico por parte de los de Ferguson, que sembraron de piedras el sendero de los merengues hacia su joya lusa. El milenario Giggs vigiló de lejos los movimientos de su ex compañero y fue a socorrer al joven Rafael por la banda derecha.

Su primera acción tras ese trance desesperante quedó en una carrera alocada desde la izquierda hasta la frontal del área. Descargó toda la rabia sobre el balón, que acabó chocando contra el cuerpo de Vidic. Instantes después se plantó sólo ante la portería descolgado en el área, otra vez sin éxito. Al filo del descanso, mandó otro disparo desde la frontal por encima del larguero. Pero la historia cambió en la segunda parte cuando el Madrid pudo descorchar la botella a expensas de la polémica expulsión de Nani. Ronaldo finalmente protagonizó una de sus llegadas al área pequeña con un gol que desequilibró el marcador a favor de los merengues. No lo celebró, como se había propuesto, y levantó las manos en señal de perdón, escondido detrás de la portería con gesto avergonzado. Sus compañeros cortaron de forma brusca su aparente luto para abalanzarse sobre él, conscientes de que ese tanto abría las puertas a la ansiada continuidad del Madrid.

Pudo marcar un segundo tanto casi al final del partido, cuando envió desde un ángulo muy cerrado un balón que De Gea supo intuir y sacó por encima de la escuadra. «He tenido sentimientos extraños, supongo que me pasará lo mismo con el Madrid si me voy algún día», reconoció el delantero, en una velada saturada de emociones. «Fue un día especial. Tengo tristeza por el Manchester, pero por dentro estoy feliz porque yo quiero ganar y que el Madrid llegue a la final de la Champions», comentó Cristiano en una de las noches de su vida, donde incluso sin ofrecer su mejor versión fue capaz de anotar el gol de la victoria y la clasificación.

26 septiembre 2014

Niños en la edad de llorar

La paternidad viene a ser como un maratón, una carrera de fondo, algo para que lo que hace falta prepararse física y mentalmente. La noche en blanco es probablemente una de las más duras pruebas a las que puede ser sometido un ser humano. No una aislada, no, sino una detrás de otra. Durante un mes. O un año. Nuestra prueba será de una semana, queremos comprobar su reacción en situaciones de alto estrés y de intenso desgaste físico y emocional.

Si se tienen hijos en edad de llorar, que se ocupe el padre de ellos íntegramente durante una semana.

Si aún no se tienen, la experiencia puede simularse poniendo el despertador cada dos horas y dedicándose cada vez que suene, por ejemplo, a cambiar las sábanas de la cama (incluidos los almohadones, a ser posible con una funda más estrecha que la almohada y de un solo orificio) o a fregar el pasillo. En alguno de esos despertares, quizá a las tres de la mañana, que permanezca media hora, sosteniendo en brazos un bulto de unos cinco kilos (puede servir la caja de detergente), sin que se le caiga al suelo en ninguna cabezada. Por la mañana, y aquí viene la verdadera prueba, ha de ser capaz de sonreír, preparar el desayuno, saber cómo se llama y recordar dónde trabaja, sin rencores y sin mentar a la madre de nadie.

El tema escolar

Un interesante indicador de cómo están evolucionando las cosas en los hogares españoles es la creciente presencia de padres a las puertas de los colegios, sobre todo en las entregas matutinas. En las recogidas siguen siendo mayoritarias las madres. Y aún más en las reuniones con los maestros. Vayamos al grano:

¿Cuántas veces ha pisado el colegio en el último trimestre?

¿Es capaz de nombrar a todos los maestros/as de sus criaturas? ¿Y la asignatura que les dan? También sigue siendo competencia mayoritariamente maternal el seguimiento de los deberes y el repaso para los exámenes. ¿Sabe qué tema está estudiando el niño en, por ejemplo, Conocimiento del medio?

El complejo mundo del juguete

Nuestro padre ideal es un tipo cercano, de los que se tiran al suelo con sus hijos. Pero tendrá que saber primero a qué juegan, porque los coches y las muñecas conviven con otras criaturas en los cuartos de nuestros pequeños. Y por ahí va nuestra pregunta.

¿Sabe distinguir un invizimal de un gormiti?

¿Un bakugan de un pokemon?

Seguro que tenéis invertidos unos cuantos euros en estos bicharracos, así que más le vale que aprenda a reconocerlos. El mundo de las niñas también tiene su complejidad, no te creas: ¿reconoce a las princesas de Disney? No vale solo con la Cenicienta o Blancanieves. Y entrando en pormenores: ¿diferencia a una Moxie de una Monster y una Bratzillaz?, ¿sabe qué muñeca falta en su colección de Lalaloopsy?

Complicidad

Si vuestro hijo ya ha crecido aún tiene que seguir ejerciendo de padre cercano y cómplice, no vaya a creerse que ya ha terminado el trabajo, esto acaba de empezar.

Es más importante que nunca mantener una buena relación, compartiendo con él momentos de ocio.

¿Sabría regalarle por su cumpleaños entradas para el concierto de su grupo de música favorito? ¿Y qué zapatillas tiene que llevar al evento?

Organización espacial

Convertirse en padre de familia implica un verdadero cambio de mentalidad y la adquisición de nuevas destrezas, como la capacidad para cargar y colocar bultos, por ejemplo, en el maletero de un coche.

Dale cinco minutos paraacomodar un cochecito, una hamaca de bebé, tres maletas, dos bolsas de viaje, la nevera para ir a la playa, una cuna de viaje y un oso de peluche.

Si ha logrado encajarlo todo, no cantes victoria, porque en el último momento le toca hacer un hueco para las cosas que se nos habían olvidado: la sombrilla de playa, el triciclo y una bolsa con cubos y palas. Todo esto sin enfadarse ni perder la alegría y el buen humor, tan necesarios para la armonía familiar.

Alimentación

Nuestro padre ideal no solo conoce cuál es la comida favorita de su hijo, sino que, además, sabe prepararla. A los fogones.

Nervios templados

Como ya hemos comentado, la paternidad es una aventura, en la que más vale mantener la calma en todo momento.

Una buena manera de comprobar cómo anda de autocontroles probar a conducir 500 kilómetros, quizá podamos dejarlo en 200, con tres criaturas berreando en el asiento trasero.

Y pidiendo galletas y preguntando cuándo llegamos nada más salir del garaje de casa. Da gracias de que ahora van atadas, recuerda que en la época de nuestros padres -sí, ya sabemos que las comparaciones son odiosas, pero lo decimos solo para que te consueles- iban sueltas dando saltos.

Salud

No te asustes, no vamos a pedirle que nos recite el calendario de vacunación, porque además varía, peculiaridades de este país, de una comunidad autónoma a otra.

Pero sí le preguntaremos si tiene el pediatra por la mañana o por la tarde, y en qué centro de salud.

Y si ha respondido bien, no cantes victoria: ¿cuántos empastes lleva ya su niño?

Vestimenta

Tienes razón, hay pijamas infantiles tan enrevesados que parecen diseñados para sacar lo peor del ser humano, no lo vamos a discutir.

¿Sabe poner un body?

No sirve hacerlo al revés.

¿Y unos leotardos?

La ropa para ir al colegio conviene prepararla el día anterior. ¿Sabe cuándo deben vestir sus hijos con chándal? ¿Y sería capaz de superar la prueba del colacao? Faltan tres minutos para salir corriendo a la escuela y su retoño se tira encima una taza entera de chocolate; tiene dos minutos para cambiarle de pies a cabeza.

Conocimientos de zoología

Fundamentales para desempeñar con éxito la crianza.

No vamos a preguntarle a qué familia pertenece el murciélago, pero sí le pedimos que conozca el ruido que emiten los principales animales.

Y, lo más importante, que sea capaz de reproducirlos. No basta con los domésticos habituales, no, es necesario saber al menos una docena de fieras salvajes. Y ser capaz de enumerar un mínimo de cinco tipos de dinosaurio.  

15 septiembre 2014

Tom Hanks de vacaciones en una isla exquisita

Grecia sigue siendo un imán para los famosos de los cinco continentes. A pesar de la crisis económica y social que atraviesa el país, sumido en su quinto año de recesión y con dos rescates financieros a sus espaldas, continúa conquistando los corazones de decenas de celebridades con las aguas cristalinas de sus playas y las puestas de sol más espectaculares de Europa. Actores, modelos, cantantes, miembros de las más distinguidas realezas… nadie se resiste a visitar la cuna de la civilización occidental en el momento más crítico de su historia reciente.

Hollywood, sin ir más lejos, parece haber abierto una sucursal este verano en Grecia: varios actores con estrella en el paseo de la fama han decidido pasar sus vacaciones en el país. Entre ellos, figuras tan conocidas como Tom Hanks, John Travolta y Robert de Niro. El destino preferido de estos famosos, por supuesto, son los archipiélagos de los mares Jónico y Egeo: sus más de 5.000 islas e islotes son La Meca estival de los más exquisitos clientes del mundo.

Kurt Russel fue la primera de las superestrellas mundiales en llegar al país este verano. El protagonista de Tango y Cash y su mujer, Season Hubley, viajaron en junio al país para visitar las islas de Scíathos y Santorini, donde pudieron pasear su yate privado, famoso en la zona por ser muy animado. La pareja estuvo acompañada por la también actriz Kate Hudson y su marido, Matt Bellamy, integrante de la banda inglesa de rock Muse.

Santorini fue también una de las escalas de John Travolta y Robert de Niro en una gira por el mar Egeo que ambos tomaron el pasado julio. Quedaron encandilados. A pesar de las repetitivas escenas de protestas y manifestaciones políticas en el país, los famosos actores dijeron haberse ido con las mejores sensaciones de Grecia: «Aquí sólo hay paz, la gente es tranquila y el paisaje maravilloso», señaló De Niro en unas declaraciones a Euronews.

Esos disturbios, los más televisados de Europa, producto de la crisis económica que azota al país desde 2009, han terminado por afectar al turismo heleno: durante los cinco primeros meses de 2012 el país registró un 11% menos de visitantes.

La ciudad más afectada es Atenas. Allí, las protestas de un país donde el poder adquisitivo ha descendido un 25% en los últimos meses dan como resultado el cierre de algunos hoteles. El Gobierno lucha por recuperar el sector y podría estar teniendo éxito: los últimos informes señalan un repunte de las reservas.

En las islas la tarea es más sencilla: el sol y el mar no se van a marchar por mucha crisis que haya y la calma absoluta en las calles de sus pequeños pueblecitos siguen resultando un lugar de escape perfecto. Así piensa Tom Hanks, un defensor de la causa griega en la lucha contra la crisis. El protagonista de Forrest Gump tiene lazos muy estrechos con Grecia al estar casado con la también actriz y productora Rita Wilson, de orígenes helenos.

La pareja suele asistir a los eventos organizados por la gran comunidad griega en Estados Unidos y están familiarizados con los grandes retos del país. ¿Qué mejor para apoyarles que pasar las vacaciones en Grecia? Dicho y hecho: están descansando unos días en la pequeña isla de Antíparos, en el mar Egeo, donde compraron una casa de verano hace unos años. Según la prensa local, pasan el día en la playa y caminando por las intrincadas callejuelas de los pintorescos pueblos de la isla: un lugar perfecto para mantener viva la llama de la pareja, a tan sólo un año de celebrar sus bodas de plata.

Tampoco han querido perder la oportunidad de visitar las islas el director Tim Burton y su esposa, la actriz Helena Bonham Carter. El matrimonio fue fotografiado a principios de agosto en el aeropuerto de Corfú, un majestuoso enclave en el mar Jónico donde el creador de Eduardo Manostijeras habrá tenido oportunidad de inspirar su tan desarrollada imaginación.

También se rumorea que la pareja más envidiada de Hollywood, Brad Pitt y Angelina Jolie, han organizado sus vacaciones en el Egeo unos meses después de anunciar su enlace, pero nadie ha dado con ellos todavía.

Sin embargo, aunque la mayoría de los actores viaja a Grecia por diversión, para algunos significa trabajo: por ejemplo, para Ethan Hawke. El protagonista de El club de los poetas muertos estuvo en julio en Pylos, una zona de playas situada en la Grecia continental, para rodar la secuela de Antes del Atardecer, según la prensa helena. A trabajar llegarán en las próximas semanas Keanu Reeves y Keira Knightley: en Grecia se especula con el rodaje de parte de una película protagonizada por ellos en Mikonos, donde pasaron el verano de 2011 Bar Rafaeli y la parejita formada por Piqué y Shakira.

Pero no sólo de actores famosos viven las lujosas villas de las costas helenas: quizá la pareja Burton haya tenido oportunidad de cruzarse en Corfú con la supermodelo Kate Moss o el cantante Bon Jovi, otras de las celebridades que han decidido pasar sus vacaciones en Grecia.

Ni siquiera la realeza se lo quiere perder. Los medios locales han captado a la bellísima reina Rania de Jordania pasando unos días en la localidad de Finikounda, al sur del Peloponeso, donde ha aparcado su corona y se ha mezclado con los locales para asistir a las populares tabernas. También el príncipe Carlos de Inglaterra ha decidido pasar parte de sus vacaciones en las Sporades. Otras islas, las Cícladas, son un destino predilecto de la Casa Real española. La familia del Rey comparte lazos especiales con Grecia, lugar de origen de la Reina Sofía, y no dudan en visitar el país a menudo. Allí han pasado sus dos últimas vacaciones los Príncipes de España.

¿Qué empuja a todas estas estrellas a pasar sus vacaciones en el país a pesar de los problemas financieros y sociales que atraviesa? No es difícil hallar la respuesta poniéndose en la piel de una celebridad: tranquilidad y, sobre todo, privacidad. Las islas griegas son un mundo aparte, totalmente distinto del continente. Aunque la crisis económica se nota también en los mares, los lazos familiares de los pequeños pueblos de pescadores han ayudado a que no se reproduzcan los conflictos sociales de la Grecia continental.

Son lugares con una calidad de vida extremadamente buena, una gastronomía maravillosa y un clima envidiable. Sus paisajes espectaculares, el mar azul profundo y la proverbial mística de las islas, descritas desde hace casi tres milenios en la célebre Odisea de Homero, terminan por encandilar a todos los VIP.

Además, son territorio libre de paparazzi: es imposible tener un fotógrafo en las más de 5.000 islas del país. A la mayoría de famosos se les ve en el aeropuerto y no se les vuelve a fotografiar en todo su viaje. Esa privacidad es única en Europa.

Su popularidad como destino turístico comenzó en 1968, cuando el célebre magnate griego Aristóteles Onassis se casó en la isla de Skorpios con Jacqueline Kennedy. Comenzó entonces un furor entre los hombres de negocios para conseguir su propia isla en los mares griegos.

Once años antes había comenzado el interés del cine norteamericano por rodar películas en la zona. El primer filme con el azul griego como escenario fue La Sirena y el delfín, protagonizada por Alan Ladd y Sofía Loren en 1957. A partir de entonces, las islas helenas han servido como localización de películas tan populares como Zorba el Griego, La Mandolina del capitán Corelli o el musical Mamma Mía.

La atracción de los mares griegos es tal que muchos famosos han querido convertirlas en su segunda residencia. Además de Tom Hanks, tienen villas en Grecia los actores Bruce Willis, Pierce Brosnan, Sean Connery, Nicolas Cage, el músico y director Emir Kusturica, el humorista Rowan Atkinson y el músico Leonard Cohen. La última integrante de la lista será la cantante Lady Gaga.