12 abril 2017

El declive de CSI

Renovarse o morir, y CSI no quiere agacharse a analizar su propio cadáver. La serie de los forenses ha decidido relevar a su protagonista de la edición de Las Vegas por segunda vez en menos de tres años. Ted Danson, conocido por servir cervezas en Cheers, tomará próximamente muestras en asesinatos: es el recambio de Laurence Fishburne, quien a su vez sustituyó a William Petersen, Grissom en el imaginario de los espectadores pese a su huida para evitar el encasillamiento.

Las grandes series se resisten a perder a sus grandes estrellas. Y, si sucede lo peor, continúan sin ellas: la audiencia manda. Así ha ocurrido en Dos hombres y medio, también de la cadena norteamericana CBS y serie más seguida de EEUU. La ristra de escándalos encadenada por Charlie Sheen provocó que prescindieran del actor mejor pagado de la ficción seriada norteamericana para que se incorpore Ashton Kutcher, si bien no queda claro cómo lo trenzarán en la trama: el protagonista fallecerá y, según barajan los guionistas, el nuevo personaje comprará su casa y, de paso, hospedará al resto de personajes.

Soltero, vividor y de nombre Charlie, el papel resulta intransferible, como casi siempre que se apuesta por el reemplazo. Precisamente Sheen entró en la comedia Sin City cuando el parkinson comenzaba a influir en Michael J. Fox. Por su parte, Farrah Fawcett dejó Los ángeles de Charlie tras una única temporada, más exitosa que la prometedora carrera que entreveía. Cheryl Ladd llegó en su lugar, aunque como una agente distinta.

Urgencias sobrevivió a la salida de Doug Ross, encarnado por George Clooney cuando todavía podía andar por la calle sin el asedio de los fans. En España, Sin tetas no hay paraíso y Aída se atrevieron a permanecer en antena -aunque con suerte desigual- sin El Duque (Miguel Ángel Silvestre) y Aída (Carmen Machi), respectivamente. Aída había surgido a su vez como spin off de Siete vidas, ficción especializada en encontrar sustitutos a sus bajas, del mismo modo que Hospital Central.

En ocasiones, productoras y cadenas van más allá: se resignan al actor, pero no al personaje. Vivian Banks, tía del príncipe de Bel-Air, fue interpretada por Janet Hubert y Daphne Maxwell Reid, a pesar del escaso parecido físico entre ambas actrices. Igualmente, tanto Jo Marie Payton como Judyann Elder figuraron en Cosas de casa como Harriette Winslow, sufrida vecina del patoso Steve Urkel (Jaleel White).

El año pasado, Pilar Punzano sustituyó a Irene Visedo en Cuéntame: jóvenes y de pelo negro pero lo suficientemente distintas como para que el público se percatara del cambiazo. Al menos, la longeva ficción de TVE no recurrió a giros de guión insólitos que la televisión española ha llegado a utilizar: en ¡Ala...Dina! la magia permitió el cambio de cuerpo de Paz Padilla a Miriam Díaz Aroca, y en Hermanos de leche Juan Echanove se convirtió en el Gran Wyoming tras someterse a una operación de cirugía.

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